martes, 23 de enero de 2007

GLOBALIZACIÓN SOLIDARIA


La Globalización es el actual sistema mundial por el que todos ordenamos nuestras vidas. Un mundo donde la telaraña virtual ha conformado una red de comunicación planetaria fácil y rápida para las transacciones comerciales y negociaciones internacionales, así como toda interacción comunicativa a través de las nuevas tecnologías.


Aquí la fluidez de la comunicación y el intercambio de información se dan simultáneamente –sólo fracción de segundos demora llegar un e-mail de aquí a la China, por ejemplo-, por lo que se ha consentido en llamar Era de la Información a la presente.

En este ambiente “globalizado” se producen nuevas fracturas. “En el marco de un liberalismo sin frenos, se hace más profunda en el mundo, la diversidad entre países que emergen y países que pierden” (1) –afirmaba Juan Pablo II. Los países que emergen serían aquellos que disponen de capitales y tecnologías; mientras que “los segundos no tienen un fácil acceso a los recursos necesarios para un desarrollo humano adecuado” (2).

Desde esta óptica, se hace necesaria una RESPONSABILIDAD GLOBAL de todos y para todos, a favor de una “Globalización Solidaria” –como la llamaba el ex vicario de Cristo-, rescatando en primer lugar, la “responsabilidad personal, cultivando el sentido del deber y del trabajo realizado honestamente (…)” (3), a lo que hay que “añadir igualmente el sentido de responsabilidad hacia el otro: saber preocuparse por el más pobre, participar en las estructuras de ayuda, tanto e el trabajo como en el sector social, ser respetuosos con la naturaleza y con el medio ambiente” (4). Todos estos “son también imperativos necesarios con vistas a un mundo donde se pueda convivir mejor. ¡Nunca más unos separados de los otros! ¡Nunca más unos contra otros! ¡Todos juntos, solidarios bajo la mirada de Dios!" (5)

1 y 2.- Juan Pablo II, LXXXVI. Jornada Mundial del Emigrante y del Prófugo, del 2000. (ACI 7 de mayo)
3,4 y 5.- Juan Pablo II, Al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, 10 de enero de 2000. Cfr. http://www.vatican.va/holy_father/gohn_paul_ii/index_sp.htm

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